Reduciendo algunos kilos

¿Os ha pasado a vosotros? ¿Habéis notado que los excesos de las navidades se han “agarrado” a vuestros cuerpos, y los muy miserables se niegan a abandonaros? Yo siempre empiezo las fiestas pensando: este año me controlaré más, no comeré tanto dulce, iré a menos cenas con amigos, los días no festivos más ensaladitas… pero luego claro, a ver quién es el guapo que se resiste a ese último trozo de turrón de yema, se atreve a decir que no a esa tostada de tu tía Rosa o no sucumbe por completo a la vorágine del Roscón de Reyes. El resultado, que el día 7 cuando te subes a la báscula, empiezas a hacer ejercicio. Porque te bajas y dices ¡es imposible! y vuelves a subirte. Y a bajarte, horrorizado al ver la cifra que marca la maldita… y así un buen rato, subiendo y bajando, quemando calorías, hasta que te haces a la idea de que sí, has engordado…¡bastante!

No hay problema, es el momento de cuidarse un poquito. ¡Ojo! No hablamos de hacer una dieta super estricta (que además tiene que ir siempre controlada por un especialista) ni ponerte por tu cuenta a hacer extraños experimentos con esas dietas tipo: come arándanos por un tubo, la dieta de la sopa o los miércoles puedes comer plátanos. Todos sabemos que son rápidas si, pero mortales, y que enseguida esos kilos vuelven a recuperarse. Yo os hablo de comer sano, introducir más fruta, más verdura y más legumbres, beber más agua e infusiones (fundamental), evitar los precocinados, la bollería industrial y el alcohol y por supuesto, ¡nada de suprimir los hidratos! Hay que comer de todo, pero razonablemente. En mi caso, necesito desayunar fuerte, nada de salir de casa con un café en el estómago. Y tengo que desayunar pan. Y además, y de lo que estoy más orgullosa, pan hecho ¡con mis propias manos! El truco está en este recipiente que podéis encontrar en La Oca.

foto_500_621

Es la panera de Lékué, marca española de las que os he hablado en otras ocasiones (aquí, aquí) y a la que creo que en mi casa vamos a dedicar un monumento. Porque ya sabéis que nosotros en la cocina nos defendemos, pero vamos, cosas fáciles. Y este producto consigue que  tengamos pan en casa a diario, delicioso y encima de calidad. Y lo mejor es que  permite pesar, amasar y hornear utilizando el mismo recipiente. El proceso es muy sencillo como comprobaréis en este vídeo.

lekue-dissenyador-paneraSimplemente mezclar los ingredientes, amasar, dejar reposar una hora dentro del recipiente, volver a amasar, dejar reposar otra horita, y al horno. Las aperturas laterales permiten que el aire caliente circule en el interior de la panera, consiguiendo  un pan crujiente y delicioso.

pan

Mi marido al principio era un escéptico, ya sabéis: ¿otro cacharro más para la cocina? Pero ahora es un fanático de esta panera. Se pasa el día buscando recetas, hablando de masa madre y comentando las bondades de SU pan con cualquiera  que se le cruza, ya sea el vecino del quinto, su peluquero o incluso aquel incauto taxista que le dio los buenos días. Creo que secretamente sueña con abrir su propia panadería… 😉

Ya me contaréis si os hacéis con una. Yo me voy a desayunar mis tostadas de pan rústico, ummmmmmmmmm.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: